Qué frío hace aquí.
Aunque ya hace siglos que llegué a Burgos, nunca me acostumbré a este clima. Extraño mi país de origen, cálido y dorado. Allí la nieve y el hielo no son más que leyendas urbanas de las que cuentan los comerciantes.
Aquí me vi obligada a cambiar mi vestimenta. Tuve que abrigarme más. Utilizar otras telas, incluso un velo que abrigase mi cabeza.
También me rindieron culto, aunque mi situación cambió bastante.
Aún recuerdo con nostalgia los días antiguos en que yo encabezaba el panteón de mi pueblo, junto a mis hermanos, y mi hijo sobrevolaba como un halcón nuestro río, el más largo y majestuoso del mundo terreno.
Pero aquellos días grandiosos llegaron a su fin, fuimos sustituidos por otros dioses. En mi caso, me trajeron a Occidente, donde languidezco y mi culto, sumido en la decadencia, pasó a un segundo plano.
Ahora me dan asilo en este Museo, donde los objetos de épocas remotas se amontonan y son contemplados de vez en cuando por algunos curiosos, como vosotros ahora mismo.
Yo he sido una gran reina y diosa madre, no pretendo infundiros pena. Pero sí me gustaría pediros un favor.
Aquí, mis iconos han sido olvidados hace mucho tiempo. Muchos me ofenden confundiéndome con otras divinidades mucho más jóvenes.
En mi cultura, sólo existía lo que permanecía escrito. Nuestro nombre era nuestra alma.
Þ Encontradme y escribid mi nombre.
Aquí tenéis el enlace de un interesante vídeo que os da un poco más de información sobre mí. Espero que os sea útil.
Me alegra profundamente que hayáis dado con mi identidad: soy la diosa ISIS, de origen egipcio, aunque posteriormente exportada y adoptada como deidad secundaria por la tradición grecorromana.
Os lo agradezco sinceramente. pero por favor, no olvidéis escribir mi nombre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario